Tienes útero retroverso

Quizá te suene a chino, quizá hayas puesto la misma mueca que yo cuando hace unos días mi ginecóloga me soltó tal palabreja. Útero retroverso, también conocido como útero invertido o en retroversión. Por mi cabeza pasó de todo menos lo que era, hasta música disco de los 70 escuché de fondo, no me preguntes por qué.

La verdad es que me tranquilizó cuando afirmó rápidamente que era algo dentro de lo normal, no había por qué asustarse ya que al parecer somos alrededor de un 20% – 30% de las mujeres las que contamos con esta peculiaridad. Por supuesto, pregunté en qué influía y su respuesta fue: quizá con el sexo haya posturas que te molesten más y otras menos. Y ahí me dejó, con el run run en la cabeza, run run que aproveché para investigar un poco y aclararme.

Una vez hecho, he decidido poner un poco de orden para las uteretrianas que, como yo, quieran informarse de sus síntomas si es que los tiene, en cómo afecta al sexo o incluso su relación con el embarazo. Pero lo primero, una imagen que nos guíe para saber por dónde van los tiros.

Diferencias utero retroverso

Como se puede apreciar, la característica principal del útero retroverso, a diferencia del útero anteverso (la variante más común), es que el cuerpo del nuestro se encuentra orientado hacia atrás. Así mismo, encontramos una tercera variante aún más inclinada conocida como útero retroversoflexo. Habría que ir pensando ya un trabalenguas para esto, por ahí lo dejo.

Tras entender las diferencias, adentrémonos en si tener útero retroverso provoca algún tipo de síntoma o no.

Como bien dijo mi ginecóloga, coincidiendo con la información que encontré en internet, tener el útero en retroversión es, casi siempre, algo asintomático, pero podemos encontrar algunas excepciones debido a la presión que ejerce sobre el recto, como dolores al hacer de vientre o incluso estreñimiento crónico. Ahora es cuando valoro la suerte de no encontrarme entre estas excepciones.

También podemos sentir dolor en las relaciones sexuales a causa del choque del miembro masculino contra el cuello uterino, como dicen algunas páginas, pero tampoco nos sugestionemos por esta información ya que hay otras fuentes que nos tranquilizan al respecto. ¿Mi recomendación? Dejarse llevar un poco sin dejar de prestar atención a nuestro cuerpo. Mejor que nosotras nadie puede saber si tener útero en retro nos provoca dolor o incluso hasta qué punto pueda ser beneficiosa o placentera alguna postura sexual en concreto.

Otros síntomas del útero retroverso que se mencionan son los menstruales, existiendo así casos que sientan dolores más intensos. Y para acabar cuanto antes con esta lista, mencionar la incontinencia urinaria o retención de orina según la interferencia que tenga el protagonista de este artículo con nuestra vejiga.

¿Y respecto al uso de la copa menstrual?

Ya podemos acabar con el mito de que con útero retroverso no puedes utilizarla o de que su uso provoca dolor, ya que el lugar hasta donde llega la copa se encuentra separada unos centímetros del punto donde se encuentra el cuerpo del útero, como se puede apreciar en la siguiente infografía.

Útero retroverso con la copa menstrual

Y por último, aunque no me ataña, hablemos del embarazo con útero retroverso.

En cuanto a las posibilidades y complicaciones de embarazo, contamos con las mismas que las chicas con útero en anteversión, ni más ni menos. Aunque aquí cabría destacar que el útero en retro puede ser, así mismo, consecuencia de la endometriosis, enfermedad que ya sufren más de 170 millones de mujeres en todo el mundo y que por sí misma ya puede provocar infertilidad.

Si el útero en retroversión es, sin embargo, por causa aquirida, lo normal es que este autocorrija su posición durante el desarrollo del embarazo cuando este se acerca al final del primer trimestre. Una vez recolocado, el bebé se desarrollará sin problemas, pero no está de más visitar a nuestra ginecóloga para que corrobore que este proceso ha ocurrido, ya que en caso contrario habría que girarlo mediante una maniobra digital a través de la vagina para evitar el aborto o el parto por cesárea.

Con nuestros más y nuestros menos, nuestro útero es tan válido como cualquiera y forma parte de nuestras vidas, así que a lucirlo con orgullo. Entiéndase ese lucir como algo metafórico, aunque si a alguna se os antoja, quién seré yo para decir lo contrario.