La fecha de caducidad de Al Capone

¿Qué relación tiene Al Capone con la fecha de caducidad?
Podrás pensar que, cual mafioso, marcaba el día final de sus enemigos, pero no van por ahí los tiros.

Todo tuvo lugar en un entorno bastante lechoso. Allá por el año 1913, Alphonse Gabriel Capone o Scarface para sus enemigos por la gran cicatriz que atravesaba su cara, aún sin cicatriz y con solo 14 añitos comenzó sus andadas en el mundo del crimen gracias a Johnny Torrio, un poderoso e influyente gánster de la época. Parece que en los tiempos que siguieron no perdió el tiempo puesto que en menos de una década, hacia finales de los años 20, ya se encontraba entre los más buscados del FBI.

Una de las razones por las que adquirió tantísimo poder fueron sus tejemanejes durante la ley seca, generando mucho movimiento de todo tipo de servicios y sustancias en los prostíbulos y bares clandestinos de la región, aunque hablar solo de estos lugares y productos sería quedarse corto con respecto al patrimonio real que giraba en torno a este mafioso neoyorquino de sangre italiana.

Muchos fueron los locales y negocios que le ayudaron a controlar la economía y la sociedad de Chicago, todos ellos con una característica en común: sus dos caras. Por algo dicen que de tal palo tal astilla.

Empezaremos hablando de aquel que dio lugar al «blanqueo o lavado de dinero», tan en boca de todos hoy en día: las lavanderías. Es normal que entre tantos ingresos ilegales, Al Capone quisiera cubrir sus espaldas y su reputación para evitar ser encarcelado y proteger a su familia. Así adquirió negocios de toda la vida, en los que hacía entrar el dinero negro procedente de actividades legales que eludían el fisco, nuestra temida hacienda, junto al dinero sucio de los delitos, y lo «convertía» en lo que llamaban dinero blanco, el dinero legal.

Así mismo, existen informes que afirman que su entrada en el negocio de la leche fue debida a un niño de su familia que cayó enfermo por intoxicación láctea, no buscando venganza sino proteger la salud de las personas más débiles, aunque su sobrina-nieta Deirdre Capone no parece confirmar del todo esta historia. También se dice que una vez derogada la ley seca en 1932, empleó el sistema y los espacios utilizados en la elaboración y distribución de alcohol clandestino para este nuevo negocio al que le vio muchas salidas.

Pero algo que sí que sabemos a ciencia cierta es su vinculación con Meadowmoor Dairies, una empresa láctea que también utilizó para blanquear dinero y que le brindó la oportunidad de acaparar este nuevo mercado desde el cual pudo presionar al Concejo Municipal de Chicago para crear nuestras hoy en día indispensables «fechas de caducidad» en las botellas de leche. El centro de educación e investigación Smithsonian Institution, efectivamente, corrobora esta petición pero a su vez nos señala que no se aprobó hasta los años 70, por lo que queda en duda si fue gracias a nuestro protagonista.

Con sus más y sus menos, muchas de las cosas a las que Al Capone dio vida hace unos 100 años siguen muy presentes en nuestras vidas y quisiera cerrar este artículo con la que considero una de las más generosas, el primer comedor social para las familias desfavorecidas. Algo que rápidamente fue imitado en el resto de ciudades del país. Allí, a veces, incluso se podía ver la cara más humilde y cercana de nuestro mafioso, sirviendo él mismo la comida a los comensales, y es que no hay malo que por bien no venga.

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